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Historias

Vas por la calle, estas en tu  oficina, con tus amigas (os) o en clase, y  recuerdas  taciturna (o) y entristecida (o) cuando tu lucias vestidos,  camisas, pantalones, falditas, blusas, camisetas, trajes, americanas y  todas las miradas se giraban  para apreciar a tu figura, torneada, moldeada y estéticamente agradable. Si  has experimentado alguna mañana, cuando preparas tu jornada diaria, abres tu armario y sólo ves ropa que ya no puedes usar;   cuando tratas de atar los cordones o las correas  de tus  zapatos y sientes que ahora ya no es tan fácil, que muchas veces no llegas y necesitas hacer un esfuerzo extra ordinario para  asegurar tu calzado. La taza empieza a colmarse cuando tus amigos y círculo de conocidos lo único que comentan cuando te ven, es  lo mucho que has cambiado, (a peor) y que  ya no eres la   misma persona de hace unos dos años atras. Su tono despectivo y a veces, burlezco es el detonador. Cuando te miras al espejo,  ya no te agrada lo que ves, exceso de grasa localizada, abdomen voluminoso, brazos , muslos,  rodillas, caderas, nada es lo que era hace algún tiempo. Si  te sientes  así, no estas sola,(o) en Casa de Reinas nuestra misión es que te veas y te  sientas bien por fuera y por dentro.